CONTEXTO
P
or su estratégica ubicación geográfica y su riqueza en recursos naturales,
Chiapas es un territorio de gran interés
para las economías legales e ilegales,
como el tráfico de armas, de personas y
de drogas. Aunque la presencia de grupos del crimen organizado no es nueva
en la región, es a partir de 2021 que se
presenta una disputa territorial más evidente entre los dos grandes cárteles con
mayor presencia en México. El control y
violencia que ejercen ha ido creciendo
en intensidad y extensión en el territorio,
con su epicentro en la región fronteriza,
pero cada vez se han ido multiplicando
más los “focos rojos” en todo el estado.
El año 2024 fue un año marcado por
el proceso electoral, con el mayor índice de violencia registrado en el país,
Chiapas presentó el mayor número de
casos. En el estado, de las personas vinculadas al proceso político electoral, 15
fueron asesinadas y 515 presentaron su
renuncia por temor a la violencia. Asimismo, 108 casillas de las 6,977 previstas
no pudieron ser instaladas, fue a nivel
municipal donde se presentaron el mayor número de incidentes violentos, por
consencuencia de la gobernanza crimi-
nal ejercida por los grupos que detentan
o se disputan el control sobre el territorio
y la población.
La disputa territorial se caracteriza
por un fuerte control social, pues grupos
criminales han tomado como rehén a
la población civil, que es extorsionada,
forzada a participar en movilizaciones,
bloqueos y enfrentamientos en favor de
alguno de los grupos. En algunos casos,
esta situación también ha provocado
desabasto de insumos básicos, como
alimentos y gasolina; el recorte de servicios, como la electricidad, agua, internet
y la señal de teléfono, así como la suspensión de clases y de los servicios de
salud. Todo esto con fuertes impactos en
la población que transita y habita el territorio, y que en algunos casos ha tenido
que desplazarse de manera forzada.
Según datos del Registro Nacional de
Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), tan solo en 2024 esta instancia contabilizó 568 personas desaparecidas, mientras que en 2023 la suma
fue de 320 registros, lo cuál nos dice que
el número de casos registrados aumentó en un 77%, número que se ha ido mul-
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