4. La apertura inmediata de un mecanismo de diálogo interinstitucional, con
participación efectiva de las familias afectadas, organismos de derechos humanos y
autoridades competentes.
5. La suspensión de cualquier intento de desalojo o recuperación coercitiva del
derecho de vía, mientras no existan condiciones legales, sociales y humanitarias
adecuadas.
6. La implementación de medidas de protección contra actos de intimidación,
hostigamiento o represalias.
7. La adopción de políticas públicas que privilegien la justicia social, la reparación
integral del daño y las garantías de no repetición.
Hacemos un llamado urgente a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH),
la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas (CEDH), organismos
internacionales, medios de comunicación, colectivos sociales y a la sociedad civil, para
que den seguimiento a este caso, visibilicen los riesgos y contribuyan a la prevención de
violaciones graves a derechos humanos.
Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa A.C.
Tonalá, Chiapas