“La paz es más fuerte que las difamaciones, (…) la paz en los pueblos es más valiosa que las amenazas de muerte.” Cuando defendemos los derechos humanos los generadores de la violencia se molestan, difaman, acusan, persiguen, sin embargo, sabemos que es parte de nuestra vida. La persecución es parte común del trabajo que busca la paz ¿Qué nos fortalece?, ¿Qué nos hace seguir trabajando? Es que la paz es más fuerte que las difamaciones, es más fuerte para mí que mi propia vida, la paz en los pueblos es más valiosa que las amenazas de muerte. Al contemplar la vida del pueblo, el sufrimiento, el contemplar a los niños y niñas, a las ancianas y ancianos, a mí me da mucha fortaleza, uno viendo a los niños y niñas que son inocentes y uno se pregunta ¿Qué futuro les espera? Eso me empuja, me fuerza para poder trabajar para que ellos y ellas tengan un futuro mejor y digo: no me importa, aunque haya muchas amenazas, pero vale la pena trabajar por los niños, por las niñas, por el pueblo, por una vida mejor. Las amenazas vienen cuando se dice la verdad, cuando se plantean las causas de la violencia, cuando se dice o se denuncia públicamente quiénes son los que generan violencia entonces ellos se enojan, se molestan y por eso nos difaman, nos persiguen y hasta nos amenazan de muerte. Al escuchar que hay muchos asesinatos hacia los defensores de derechos humanos eso es un reflejo de que es muy difícil defender los derechos humanos, es muy difícil construir la paz, sin embargo, es también para redoblar esfuerzos, es también para que busquemos más alternativas de cómo trabajar, seguir construyendo, hay muchas personas que quieren la paz, pero por el miedo se han paralizado… significa la gran necesidad de trabajar más, el enemigo mayor de la construcción de la paz es el miedo, hay que vencer el miedo para que podamos seguir caminando, seguir entretejiendo. Entrevista al Padre Márcelo Pérez Pérez, defensor de derechos humanos, en el día internacional de la paz. Septiembre 2021

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