De acuerdo con lo documentado por el personal del Centro de Derechos Humanos Fray
Matías (CDH Frayma), durante la madrugada del 20 de marzo de 2026 personas
desconocidas allanaron ilegalmente las oficinas de la organización ubicadas en el centro
de Tapachula, Chiapas. Durante el allanamiento, los agresores sustrajeron equipos de
cómputo, teléfonos celulares y documentación relacionada con su labor de defensa de
derechos humanos. Otros objetos de alto valor material fueron dejados en el lugar, lo que
sugiere un posible móvil distinto al robo común. Al percatarse de los hechos, el CDH Frayma
alertó al Mecanismo de Protección de Personas Defensoras y Periodistas —del cual es
beneficiario desde agosto de 2018— y presentó una denuncia ante la Fiscalía de Distrito
Sur Fronterizo de la Fiscalía General del Estado de Chiapas. Una de las medidas solicitadas
por el CDH Frayma fue el resguardo del inmueble, la cual no fue cabalmente implementada.
En la madrugada del 22 de marzo de 2026 se registró un segundo allanamiento y robo cuya
pérdida material, al momento de publicarse esta Acción Urgente, no había sido establecida.
El 24 de marzo la organización anunció el cierre temporal de sus oficinas.
El CDH Frayma defiende y promueve los derechos humanos de personas en contextos de
movilidad en la región sur de México a través de procesos de acompañamiento individual
y colectivo, integración comunitaria e incidencia política. SweFOR acompaña al CDH
Frayma desde 2019, periodo durante el cual hemos documentado múltiples agresiones en
su contra. Su situación de seguridad se ha deteriorado significativamente desde 2024 en
un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y
el reacomodo de redes de tráfico de personas en la costa de Chiapas y la frontera entre
México y Guatemala. Como resultado, el Mecanismo de Protección amplió las medidas de
protección del CDH Frayma en 2025. Las agresiones más recurrentes en contra del CDH
Frayma incluyen campañas de difamación en redes sociales, vigilancia, intimidación al
personal —tanto en terreno como en oficinas— y hostigamiento a su labor de
acompañamiento.
Los dos allanamientos constituyen una grave agresión contra el CDH Frayma, sus
integrantes y las personas en contextos de movilidad que acompaña. El Centro atiende
diariamente a decenas de personas migrantes y solicitantes de asilo que suelen sufrir
abusos y violaciones a sus derechos humanos como desapariciones, secuestros y actos
de hostigamiento cometidos por grupos del crimen organizado y funcionarios públicos. La
sustracción de equipos y documentación expone tanto al personal como a las personas
usuarias a posibles vulneraciones de datos sensibles, incrementando su nivel de riesgo.
Asimismo, estos hechos afectan directamente la capacidad del Centro para brindar
acompañamiento seguro y confidencial.
Considerando la denuncia debidamente interpuesta por el CDH Frayma ante la Fiscalía
tras el primer allanamiento, es particularmente preocupante la ocurrencia de un segundo
allanamiento en menos de una semana. La sustracción selectiva de equipos y
documentación sensible, dejando otros objetos de valor en el lugar, sugiere que los
allanamientos podrían estar orientados a obtener información vinculada a la labor de
defensa de derechos humanos del CDH Frayma, lo que incrementa el riesgo tanto para su
personal como para las personas en situación de movilidad.